Oscar Wilde: El Estado frente a la intimidad (2011)

Cuando reviso estos documentos tan enraizados en el psicoanálisis, tengo una sensación ambivalente: por un lado, me siento orgulloso por haber alcanzado un nivel de comprensión tan profundo a mis 24 años de edad y por haber tomado postura; por el otro, me parece que defendí lo indefendible. Si bien con el paso de los años he continuado formándome y es una realidad que existen otras propuestas psicoanalíticas para explicar el desarrollo de las personas homosexuales, cada vez me he vuelto menos tolerante a un discurso muy socorrido entre colegas contemporáneos: “lo que Freud realmente quiso decir…” “el complejo de Edipo va mucho más allá de las figuras reales de la madre y el padre, y de los procesos identificatorios…se refiere a la entrada de la Ley…” Congratulo sus esfuerzos por reformular y resignificar a la teoría, pero la realidad es que Freud y la inmensa mayoría de les psicoanalistas efectivamente consideran que se trata de una elección invertida de objeto, así como una sobreidentificación con lo femenino. Hoy francamente no le veo sentido a discutir con personas que tienen un pensamiento binario y dicotómico (mientras sigamos pensando que o se es hombre o se es mujer; que hay características masculinas o femeninas innatas y que un niñe “necesita” tener “figuras paternas” y “maternas” para su “adecuado” desarrollo… ¡De verdad que no veo ni cómo!).

 

2010 CSA y Permisividad. Revista CNEIP